jueves, 29 de septiembre de 2016

La historia de Papa Noel y Coca Cola

Teniendo en cuenta la historia de Papa Noel y Coca Cola, diseña como actividad para tu proyecto de empresa, una campaña de publicidad de tu empresa o de algún producto o servicio de tu empresa.

Actividad: Diseña la campaña de publicidad de tu empresa.  Adjunto una web que te puede ayudar en esta actividad.

Te dejo la historia de Papa Noel y Coca Cola

El Papá Noel que muchos niños, y también adultos, aguardan con paciencia esta noche, no fue siempre el hombre corpulento y alegre de traje rojo y barba blanca que todos conocemos. De hecho, antes de 1931, Papá era representado de múltiples formas y de color verde. Lo mismo tomaba la forma de un hombre alto y flacucho que la de un elfo de aspecto siniestro.



¿Cómo ha llegado entonces Papá Noel a adoptar su imagen actual, la de hombre rollizo y afable ataviado con una especie de traje de obispo y pieles de cazador nórdico? Su "look" actual se lo debe Papá Noel en buena parte a Coca-Cola. Si no se lo cree, aquí les presentamos algunas evidencias:



1. Papá Noel comienza a aparecer en los anuncios de Coca-Cola en los años 20

Coca-Cola comenzó a hacer publicidad navideña en los años 20 utilizando como soporte revistas relacionadas con las compras como The Saturday Evening Post. En estos primeros anuncios, Coca-Cola utilizaba una imagen de Papá Noel basada en los dibujos del ilustrador Thomas Nast durante la Guerra de Secesión estadounidense. En aquella época, Nast representaba a Papá Noel como un hombre con aspecto de elfo que apoyaba a los unionistas. En los años 30, el Papá Noel de Coca-Cola comenzó a utilizarse también para hacer publicidad en centros comerciales.

2. Coca-Cola ayudó a dar forma a la imagen actual de Papá Noel

En 1931 Coca-Cola comenzó a hacer publicidad navideña también en revistas de carácter popular. Archie Lee, el ejecutivo de la agencia D’Arcy que trabajaba por aquel entonces para Coca-Cola, quiso entonces que la marca apostara para sus anuncios por un Papá Noel más realista y simbólico que los anteriores. De esta manera, y siguiendo los consejos de D’Arcy, Coca-Cola contrató al ilustrador Haddon Sundblom para dibujar el que se convertiría después en el icónico Papá Noel de la famosa marca de refrescos.

Como inspiración para su obra, Sundblom se fijó en el poema “A Visit From St. Nicolaus” publicado por Clement Clark Moore en 1822. En este poema, Moore describía a San Nicolás como un hombre afectuoso, simpático y rollizo y Sundblom se inspiró en esta imagen para crear el nuevo Papá Noel de Coca-Cola, un Papá Noel que no iba vestido de color rojo única y exclusivamente porque éste era el color corporativo de la marca. Antes de que saliera de los pinceles de Sundblom, Papá Noel había sido retratado también vestido de rojo.
El nuevo Papá Noel de Santa Claus debutó en 1931 en una campaña publicitaria para la The Saturday Evening Post y apareció con regularidad en esta revista y también en otras publicaciones como Ladies Home Journal, National Geographic yThe New Yorker.

Desde 1931 a 1964, el Papá Noel de Coca-Cola aparecía en la publicidad de la marca repartiendo juegos, jugando con ellos, haciendo una pausa para leer una carta y disfrutar de una botella de Coca-Cola, visitando a los niños y asaltando las neveras de muchos hogares. Las pinturas originales al óleo creadas en su día por Sundblom fueron adaptadas después por Coca-Cola para su aparición en anuncios en revistas, en los puntos de venta, en vallas publicitarias, en pósters y también en peluches. Muchos de estos productos son hoy auténticos objetos de coleccionista.
Sundblom creó su versión final Papá Noel en 1964, pero durante algunas décadas Coca-Cola siguió basándose aún para su publicidad navideña en las pinturas originales del ilustrador estadounidense.
3. El Papá Noel de Coca-Cola estaba inspirado en un vendedor

Al principio, Sundblom pintó la imagen del Papá Noel utilizando como modelo a su amigo Lou Prentiss, un vendedor retirado. Cuando Prentiss falleció, Sundblom se utilizó a sí mismo como modelo y se pintaba mientras se miraba al espejo. Ya al final, Sundblom comenzó en confiar en algunos fotógrafos para crear la imagen de Papá Noel.
A la gente le gustaban tanto las imágenes del Papá Noel de Coca-Cola que prestaba atención en ellas hasta el más mínimo detalle, detectando también cualquier cambio s. Un año, el Papá Noel de Coca-Cola apareció con el cinturón caído hacia atrás (no en vano, Sundblom lo pintaba mirándose en un espejo) y otro año apareció sin anillo de casado, lo cual causó una grave conmoción entre sus fans, que escribieron cientos de cartas de Coca-Cola para preguntar a la compañía que había pasado con la esposa de Papá Noel.
Los niños que aparecían con Papá Noel en las pinturas de Sundblom estaban basados en sus dos pequeñas vecinas del ilustrador. Sin embargo, una ellas aparece retratada como un niño en las pinturas de Sundblom.
El perro que aparece junto a Papá Noel en la publicidad navideña de Coca-Cola en el año 1964 pertenecía en realidad al vecino florista de Sundblom. Aunque el perro era en realidad de color gris, Sundblom quiso que éste destacase en la escena y lo pintó de color negro.
4. Papá Noel se echó un nuevo amigo en 1942

En 1941, Coca-Cola introdujo un nuevo personaje en su publicidad navideña, el denominado “Sprite Boy”, un personaje que aparecía junto a Papá Noel en los anuncios de la marca durante los años 40 y 50. “Sprite Boy”, también creado por Sundblom, debe su nombre que en realidad era un duende (“sprite” en inglés). No fue hasta la década de las 60 cuando Coca-Cola lanzó al mercado su popular refresco Sprite.
5. Papá Noel se convirtió en un dibujo animado en 2001
En 2001, una pintura de Sundblom del año 1962 se convirtió en la base para un spot animado protagonizado por el ya para entonces archipopular Papá Noel de Coca-Cola. El anuncio fue creado por el animador Alexandre Petrov.




10 claves de la campaña de Coca-Cola
La reciente publicidad de esta marca donde las latas están personalizadas ha generado que los consumidores interactúen y compartan el producto.

Coca-Cola es una marca posicionada a nivel mundial. En prácticamente cualquier rincón del orbe, cuando una persona ve el clásico logotipo rojo o la curvilínea forma de la botella de vidrio sabe de qué producto se trata. Pero a pesar del éxito de sus bebidas, Coca-Cola nunca deja de innovar en sus estrategias publicitarias. Y uno de los mejores ejemplos es su reciente campaña de latas personalizadas con nombres. Te damos 10 razones por las que la consideramos como una “obra de arte” del marketing:
1. Porque el mensaje es optimista. El mensaje de esta campaña es “Comparte con…” y se muestran diferentes nombres según el lugar y el contexto.
Además de que la idea de compartir es bonita y optimista, va muy acorde a lo que la marca siempre intenta expresar en su publicidad: felicidad, unión y alegría. Históricamente, sus campañas han ayudado a mejorar la reputación de la marca. 
2. Porque involucra al consumidor. Quizás el mayor acierto de la campaña es que hace parte al consumidor y lo une al producto. Las personas se emocionan si ven su nombre y comparten sus imágenes e ideas en redes sociales. De hecho, la misma lata puede convertirse en un objeto para guardar y coleccionar... y hasta para pedir matrimonio. 



3. Porque funciona en cualquier plataforma. La campaña es sencilla y divertida; y se ve bien en cualquier medio: espectaculares, internet, impresos, etcétera. El mensaje y el diseño es ajustable por lo que puede ser correcto para todo tipo de canal y zona demográfica.  
4. Porque motiva a comprar y compartir. Aunque Coca-Cola es una empresa que vende millones de refrescos, esta campaña incentiva la compra, incluso entre personas que regularmente no consumen estas bebidas. Los consumidores buscan en las tiendas su nombre y si lo encuentran, o el de algún familiar o amigo, probablemente la compren.
5. Porque se puede adecuar el mensaje. Los nombres tienen un gran poder en prácticamente cualquier ámbito, incluyendo en el de cultura popular. Por ello, esta campaña puede adaptarse al entorno para hacer más efectivo su mensaje.



Por ejemplo, días antes del estreno de la película de las Tortugas Ninja, Coca-Cola lanzó un anuncio de latas con los nombres de los cuatro héroes en caparazón: Miguel Ángel, Leonardo, Donatello y Rafael.
6. Porque se puede replicar en cualquier país y contexto. No importa el idioma o las creencias de un país, el nombrar a las personas es un concepto universal. Al ser una empresa multinacional, Coca-Cola debe realizar campañas que funcionen en cualquier lado. Y probablemente ésta sea una de las más acertadas en la historia de la marca.
7. Porque genera que la gente hable de ello. El mejor resultado que puede producir una campaña publicitaria es conseguir que sean los mismos consumidores quienes la hagan viral. Seguramente en estos días has escuchado a tus compañeros hablar de ello, tal vez hacer una broma o de “quejarse” por no encontrar su nombre.
8. Porque se trata de un producto de consumo masivo. Al ser un producto dirigido a personas de distinta demografía y perfil psicológico, la campaña acierta a la perfección al crear un mensaje que funciona para cualquiera: todos tenemos un nombre y gente con la que podríamos compartir una lata de Coca-Cola.
9. Porque puede provocar que artistas y celebridades lo compartan.  A la par del público en general, esta campaña también ha resonado entre personas influyentes de distintos ámbitos, lo que permite personalizar aún más la experiencia. Por ejemplo, el comentarista y ex futbolista Luis García recibió una lata con la leyenda “Dr. García” cuya imagen compartió en sus redes sociales.   



10. Porque es innovadora y diferente. La genialidad es la base de una campaña exitosa. No importa los recursos que tenga una empresa para invertir en publicidad (que, claramente, en Coca-Cola son altísimos), lo esencial es el mensaje y la forma de compartirlo. Una gran marca puede inundar las calles de anuncios, pero sólo una campaña grandiosa genera resultados extraordinarios.

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