Ahora más que nunca es necesario procurar la obtención
del beneficio en la empresa mediante mecanismos distintos del incremento de
ingresos. Tal es así, que podemos afirmar la prioridad de la productividad
frente al crecimiento en la gestión empresarial. La gestión de stocks es una de
las parcelas de actividad de la empresa que ofrece mayores posibilidades de
reducción en los costes sin merma de la eficacia. Cada tema está acompañado de
una serie de ejercicios prácticos.
ALMACÉN: CONCEPTO Y TIPOS.
Podemos definir el concepto de Almacén como la
instalación destinada a guardar materiales, productos ó mercancías.
El almacén puede ser de diferentes formas, en función de
las características de las mercancías que guardan. Una correcta política de
planificación, tomando como base las funciones que cumplen, representa grandes
ahorros para la empresa en coste de operación y en inversión inicial de
capital. Por ejemplo, un sencillo almacén de material de oficina para uso del
personal administrativo no requiere gastos de vigilancia y control tan elevados
como si se tratara de un almacén de ordenadores.
Una forma de operar rápida y sencilla, además de un uso
apropiado del espacio y del equipo, son los principales objetivos de la
planificación de almacenes. Pero no es tan fácil aunar estos objetivos;
normalmente, ahorrar espacio implica más tiempo, y ahorrar tiempo implica mayor
espacio a utilizar, además del correcto equilibrio entre los trabajadores
necesarios en el almacén y el equipo del que dispone.
TIPOS DE ALMACÉN:
El almacén se puede clasificar en función de su
estructura:
A) Verticales.
Se caracteriza por:
- Estanterías altas.
- Rentabilidad máxima del espacio físico.
- Mayor inversión en infraestructura y menor en
operarios.
En la actualidad, este tipo de almacén es el más
utilizado, especialmente, en Canarias por el encarecimiento del suelo.
B) Horizontales.
Se caracterizan por:
- Estanterías bajas y largas.
- No busca aprovechar el espacio al máximo.
- Necesitan mayor cantidad de trabajadores/as.
Este tipo de almacén no se utiliza mucho en la
actualidad. Se podría aplicar para empresas con amplias naves disponibles y que
no pueden enfrentarse a grandes desembolsos iniciales en equipos para
almacenamiento.
GESTIÓN DE STOCKS:
Las actividades diarias en el almacén generan problemas
que deben solucionarse de la manera más rápida posible.
La decisión importante se centra en determinar el nivel
de gestión de stocks que se debe manejar para cumplir con los objetivos
primordiales.
- Tener los stocks suficientes para satisfacer la
demanda (paralización de la cadena de producción por falta de materiales o no
suministrar a un cliente por no tener mercancías).
- No tener demasiada inversión en stocks, que en
realidad es dinero sin producir, dinero que podría estar invirtiendo en otros
departamentos de la empresa y obteniendo mayor rendimiento.
En términos medios, puede estimarse que las existencias
de materiales suponen un 10 % del activo total de la empresa, siendo muy
superior este porcentaje en el caso de empresas únicamente comerciales y
prácticamente nulas en empresas de servicios.
Stock mínimo: Corresponde al menor inventario permitido
de un determinado material en el almacén.
Stock máximo: Determina la mayor cantidad que se puede
guardar en el almacén.
Punto de pedido: Se refiere a aquel nivel de existencia
que exige la formulación de un nuevo pedido de stocks a fin de satisfacer las
necesidades del consumo. Cuando el stock
de algún artículo disminuya por debajo de este punto, deberá considerarse la
emisión de un nuevo pedido.
Si se conociese con exactitud el plazo de entrega de los
pedidos y el consumo durante ese período, el punto de pedido sería aquel nivel
de existencias suficientes para atender el consumo del plazo de
aprovisionamiento.
Sin embargo, ambas variables se encuentran sujetas a
incertidumbres. El consumo puede ser
distinto al previsto, o el plazo de entrega puede no ajustarse a las
condiciones negociadas. Por ello, es
preciso incorporar el concepto de stock de seguridad, siendo el punto de pedido
igual a la suma del consumo previsto durante el período de entrega más el stock
de seguridad establecido.
Stocks de seguridad: Es la cantidad por debajo de la
cual, de ninguna manera, puede bajar el nivel de inventario de un
artículo. Suele coincidir con el stock
mínimo salvo en aquellas empresas que, por sus propias características, admiten un desfase temporal entre la cantidad
mínima recomendada (stock mínimo) y la cantidad mínima estricta (stock de
seguridad).
Tiempo de aprovisionamiento: Es el tiempo que se tarda
desde que surge la necesidad de un material, hasta que éste entra en el
almacén. Incluye la notificación a compras, la realización del
pedido, la negociación con los proveedores, etc...
Roturas de stocks: Se dice que se produce una rotura de
stocks cuando el nivel de existencias de un determinado producto del almacén no
es suficiente para cubrir las necesidades de consumo ordinario. Por ello, se cumplimenta, por parte del
responsable de almacén un informe mensual de roturas de stocks, que llevará,
entre otros, los siguientes datos:
Fecha del informe, nombre y código del producto,
descripción del material, unidad de medida, stock mínimo y máximo, cantidades
solicitadas durante el mes, fecha en que se produce la rotura, cantidad
demandada y existente en el momento de la rotura, pedidos pendientes de
entregar, firma del encargado del almacén.
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