lunes, 26 de septiembre de 2016

Almacenamiento

Ahora más que nunca es necesario procurar la obtención del beneficio en la empresa mediante mecanismos distintos del incremento de ingresos. Tal es así, que podemos afirmar la prioridad de la productividad frente al crecimiento en la gestión empresarial. La gestión de stocks es una de las parcelas de actividad de la empresa que ofrece mayores posibilidades de reducción en los costes sin merma de la eficacia. Cada tema está acompañado de una serie de ejercicios prácticos.


ALMACÉN: CONCEPTO Y TIPOS.

Podemos definir el concepto de Almacén como la instalación destinada a guardar materiales, productos ó mercancías.

El almacén puede ser de diferentes formas, en función de las características de las mercancías que guardan. Una correcta política de planificación, tomando como base las funciones que cumplen, representa grandes ahorros para la empresa en coste de operación y en inversión inicial de capital. Por ejemplo, un sencillo almacén de material de oficina para uso del personal administrativo no requiere gastos de vigilancia y control tan elevados como si se tratara de un almacén de ordenadores.

Una forma de operar rápida y sencilla, además de un uso apropiado del espacio y del equipo, son los principales objetivos de la planificación de almacenes. Pero no es tan fácil aunar estos objetivos; normalmente, ahorrar espacio implica más tiempo, y ahorrar tiempo implica mayor espacio a utilizar, además del correcto equilibrio entre los trabajadores necesarios en el almacén y el equipo del que dispone.


TIPOS DE ALMACÉN:

El almacén se puede clasificar en función de su estructura:

A) Verticales.

Se caracteriza por:

- Estanterías altas.
- Rentabilidad máxima del espacio físico.
- Mayor inversión en infraestructura y menor en operarios.

En la actualidad, este tipo de almacén es el más utilizado, especialmente, en Canarias por el encarecimiento del suelo.

 B) Horizontales.

Se caracterizan por:

- Estanterías bajas y largas.
- No busca aprovechar el espacio al máximo.
- Necesitan mayor cantidad de trabajadores/as.

Este tipo de almacén no se utiliza mucho en la actualidad. Se podría aplicar para empresas con amplias naves disponibles y que no pueden enfrentarse a grandes desembolsos iniciales en equipos para almacenamiento.


GESTIÓN DE STOCKS:

Las actividades diarias en el almacén generan problemas que deben solucionarse de la manera más rápida posible.
La decisión importante se centra en determinar el nivel de gestión de stocks que se debe manejar para cumplir con los objetivos primordiales.

- Tener los stocks suficientes para satisfacer la demanda (paralización de la cadena de producción por falta de materiales o no suministrar a un cliente por no tener mercancías).

- No tener demasiada inversión en stocks, que en realidad es dinero sin producir, dinero que podría estar invirtiendo en otros departamentos de la empresa y obteniendo mayor rendimiento.

En términos medios, puede estimarse que las existencias de materiales suponen un 10 % del activo total de la empresa, siendo muy superior este porcentaje en el caso de empresas únicamente comerciales y prácticamente nulas en empresas de servicios.



Stock mínimo: Corresponde al menor inventario permitido de un determinado material en el almacén.

Stock máximo: Determina la mayor cantidad que se puede guardar en el almacén.

Punto de pedido: Se refiere a aquel nivel de existencia que exige la formulación de un nuevo pedido de stocks a fin de satisfacer las necesidades del consumo.  Cuando el stock de algún artículo disminuya por debajo de este punto, deberá considerarse la emisión de un nuevo pedido.

Si se conociese con exactitud el plazo de entrega de los pedidos y el consumo durante ese período, el punto de pedido sería aquel nivel de existencias suficientes para atender el consumo del plazo de aprovisionamiento.

Sin embargo, ambas variables se encuentran sujetas a incertidumbres.  El consumo puede ser distinto al previsto, o el plazo de entrega puede no ajustarse a las condiciones negociadas.  Por ello, es preciso incorporar el concepto de stock de seguridad, siendo el punto de pedido igual a la suma del consumo previsto durante el período de entrega más el stock de seguridad establecido.

Stocks de seguridad: Es la cantidad por debajo de la cual, de ninguna manera, puede bajar el nivel de inventario de un artículo.  Suele coincidir con el stock mínimo salvo en aquellas empresas que, por sus propias características,  admiten un desfase temporal entre la cantidad mínima recomendada (stock mínimo) y la cantidad mínima estricta (stock de seguridad).

Tiempo de aprovisionamiento: Es el tiempo que se tarda desde que surge la necesidad de un material, hasta que éste entra en el almacén. Incluye la notificación a compras, la realización del pedido, la negociación con los proveedores, etc...

Roturas de stocks: Se dice que se produce una rotura de stocks cuando el nivel de existencias de un determinado producto del almacén no es suficiente para cubrir las necesidades de consumo ordinario.  Por ello, se cumplimenta, por parte del responsable de almacén un informe mensual de roturas de stocks, que llevará, entre otros, los siguientes datos:

Fecha del informe, nombre y código del producto, descripción del material, unidad de medida, stock mínimo y máximo, cantidades solicitadas durante el mes, fecha en que se produce la rotura, cantidad demandada y existente en el momento de la rotura, pedidos pendientes de entregar, firma del encargado del almacén.


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