domingo, 25 de septiembre de 2016

Tipos de personas emprendedoras y Teorías

El concepto de emprendedor no es nuevo. A lo largo de la historia han sido muchos los economistas de renombre que han tratado de establecer un perfil sobre las principales funciones y características propias de este.
El emprendedor como persona que asume el riesgo (F. H. Kinght, 1885-1972)

Según el prestigioso economista Knight, el emprendedor es la persona que asume el riesgo derivado de la actividad económica, adelanta el dinero y, por tanto, ha de ser recompensado con un beneficio. Este emprendedor tiene dos tipos de riesgos evidentemente relacionados: uno más técnico, por si la producción no funciona o no se producen las cantidades esperadas, y otro más económico, por si los ingresos no son como los esperados. Por tanto, Knight justifica el beneficio con el riesgo, ya que el dinero que el emprendedor pone es cierto y real y, sin embargo, no sabe si lo recuperará.
Pese a ello, Knight diferencia entre dos tipos de actividades que la dirección hace en la empresa: por un lado, la de director o empresario profesional, que es la persona que da órdenes de gestión de la empresa y desarrolla la función de organización; y por el otro, la del empresario patrimonial, que es la persona que asume el riesgo y que elige a aquel que dirige y da órdenes de gestión en la empresa, es decir, al empresario profesional, pero el riesgo sigue asumiéndolo él.


El emprendedor como persona innovadora (J. A. Shumpeter, 1883-1950)

Para Shumpeter no es el riesgo el factor explicativo de las ganancias del emprendedor, sino la innovación y el progreso técnico
En cualquier sistema económico el proceso de cambio tecnológico genera, en principio, innovación en el mercado y hace que las empresas que innoven sean más competitivas hasta que la entrada de competidores haga disminuir estos beneficios extraordinarios. Por tanto, el empresario ha de inventar e innovar hasta que aparezca la imitación, momento en que sus beneficios extraordinarios se verán reducidos. De esta forma, podríamos decir que las fases del cambio tecnológico son tres: invención, innovación e imitación.
El emprendedor tecnócrata (J. K. Galbraith, 1908-2006)

Según Galbraith, el poder económico ha ido pasando de las personas y de la propiedad a las organizaciones. Aparece el denominado derecho del poder restringido, o lo que él llama tecnoestructura. Este poder lo ostentan los directivos, que son especialistas y, puesto que tienen el poder ejecutivo, toman las decisiones referentes a la empresa y coordinan toda la información. 
Además, Galbraith hace un estudio crítico de la relación que existe en el mercado sobre la economía dominada por las grandes empresas (pocas industrias pero con un gran poder) que conviven con otras estructura de pequeñas empresas, que son muchas pero que influyen poco en él y que se han de adaptar a las condiciones de las otras.
Podemos decir que esta dirección compartida por técnicos como abogados, economistas o ingenieros se cumple en las grandes empresas, donde los accionistas son únicamente inversores que tienen como función exclusiva obtener un rendimiento por el capital invertido, y en el caso de que este no sea el esperado, sacar su capital de la empresa e invertirlo en otro lugar. Sin embargo, en las empresas individuales o familiares, pequeñas y medianas empresas, queda el primitivo poder del capitalilsta o propietario.


El emprendedor líder (W. G. Bennis, 1925)

Una de las teorías más recientes sobre la figura del emprendedor es la del economista Bennis, quién asegura que actualmente el emprendedor ha de ser innovador, además de un buen líder y un buen estratega para escoger los caminos adecuados para conseguir los objetivos. Cuando se habla de innovación nos referimos a todas su vertientes, es decir: innovación técnica (productos, procesos...), innovación de gestión (técnicas de dirección de emprea) y, si hablamos de liderazgo, un líder ha de tener unas cualidades personales específicas para poder ejercer como tal.

El emprendedor de la Oportunidad (Kirzner 1973)
Sería aquel que saber ver una oportunidad de negocio donde otros no ven nada. Por ello, tiene la capacidad de descubrir esas oportunidades no observadas por otros.


El emprendedor por necesidad (autónomo)
El perfil de emprendedor desde la vertiente sociocultural se apoya en las condiciones sociales y culturales para favorecer la aparición de emprendedores. Por un lado, están las personas que dan el paso para emprender porque han adquirido el aprendizaje al trabajar en otra empresa o en su ámbito familiar han aprendido el rol de emprendedor especialmente al heredar la empresa familiar.
Por otro lado, también forman parte de esta teoría aquellas personas que emprenden debido  a que han perdido su empleo y a la dificultad de encontrar otro empleo.

El emprendedor Social
Forman parte de este estilo aquellas personas que emprenden priorizando la responsabilidad social.

Son titulares de centros especiales de empleo (cuya población trabajadora corresponde a personas con discapacidad) y de empresas de inserción (cuyos trabajadores son personas en riesgo de exclusión).

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