viernes, 23 de septiembre de 2016

Actividad: Pitch Idea para Emprender

Se forman los grupos para elaborar la idea durante el curso. 

Pueden ser individuales o bien estar formados como máximo por 3 personas.

Se dedica unas sesiones para la selección de la idea y buscar el valor añadido de la idea y su viabilidad. Es conveniente apoyarte en los distintos artículos que te ayudarán a encontrar tu IDEA.

Una vez seleccionada la idea, a continuación se prepara el pitch de tu idea. Para ello, contarás o comunicarás en el aula al resto del alumnado la idea en 60 segundos.

En este momento, dejamos una o dos sesiones para la elaboración del PITCH(contar la idea en 60 segundos). Para preparar la exposición, antes redacta, brevemente, tu idea de negocio aportando una propuesta de valor añadido que responde a una necesidad detectada en el mercado.

¿Qué es un elevator pitch?

En el pitch, básicamente, en 60 segundos debes comunicar la idea y el valor añadido de la misma.

El resto del alumnado evalúa la idea y contestarán si estaría dispuesto a invertir su dinero en la idea expuesta.

Ahora llega tu minuto pero antes practica tu exposición para ganar confianza y sorprender o, incluso, emocionar con tu PITCH.

El “elevator pitch” es un método por el que podemos contar y convencer a las personas de que tienen que fijarse en nuestra empresa para invertir o comprar nuestros productos. Y también se está convirtiendo en una herramienta con la que creamos nuestra marca personal para buscar trabajo.
El elevator pitch, aunque nace como una oportunidad de contar a los inversores en qué consiste nuestra empresa para lograr que inviertan en ella. También, se ha convertido en una manera de decirles a nuestros clientes cuál es el valor que les vamos a aportar.

Elevator pitch (discurso de ascensor) hace referencia al poco tiempo empleado para "soltar" el discurso; más o menos como las conversaciones que podemos mantener en un ascensor. Sin embargo, no se trata de un discurso intranscendente, como sí lo puede ser una conversación de ascensor, sino todo lo contrario. Consiste en llamar la atención del oyente en unos sesenta segundos más o menos.

Inicialmente, en los primeros 15 segundos hay que animar a nuestro público a seguir escuchándonos y que, cuando acabemos, quieran que les contemos más. Es un buen momento para comenzar hablando de qué es lo que nos hace únicos, lo que nos diferencia del resto, qué es lo que hacemos mejor que nuestros competidores o por qué nuestros clientes se sienten satisfechos con nuestros productos o si tenemos la solución a determinado problema... ¡algo que impacte!

La finalización del elevator pitch también es importante. No podemos olvidarnos nunca de dar las gracias y decirles cómo pueden ponerse en contacto con nosotros si quieren que les contemos más. Lo más lógico es que, si están interesados, nos realicen en ese mismo momento una serie de preguntas para resolver sus primeras dudas. En estos momentos no podemos mostrarnos incómodos ni nerviosos. No hay nadie que conozca como tu tú empresa y tu producto.

Además, debemos tener en cuenta otras recomendaciones como cuidar el lenguaje verbal y nuestro tono de voz. También el lenguaje no verbal o corporal con el movimiento de nuestras manos, los pies, los ojos incluso los gestos pueden hacer que nuestra audiencia pierda confianza en nosotros. Por ejemplo, cruzar los brazos o no mirar a los ojos de nuestro interlocutor/es va a transmitir desconfianza, aunque nuestro discurso sea inmejorable. Si metemos las manos en los bolsillos daremos sensación de pasotismo o desinterés. Si no paramos de movernos, no podrán percibir seguridad.

Un minuto es muy poco tiempo, pero bien aprovechado da para mucho. Enfócate en los temas principales: no te centres solo en uno, pero tampoco hagas una lista poco flexible.

No dejes que la timidez se apodere de ti. Ya hemos puesto nuestro sueño en marcha, ya tiene forma, incluso en algunos casos también podemos tocarlo... pues vamos a contárselo a todo el mundo: ¡mi negocio es el mejor!

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