sábado, 24 de septiembre de 2016

Pasos para Desarrollar una Empresa

ESTUDIO  D E  MERCADO

Para abordar la primera fase del proyecto, el estudio de mercado, que supone la entrada de lleno en el laberinto, es imprescindible contar con una formación adecuada.  Si se carece de ella, es aconsejable contactar con asociaciones empresariales, sindicales, entidades administrativas o escuelas de negocios que impartan programas específicos de creación de empresas.

Es fundamental la participación del promotor en el estudio de mercado y en el plan de marketing.  Ambos están íntimamente ligados con el objetivo de sentar las bases de desarrollo del futuro negocio, ya que se personaliza el proyecto y se incluyen la personalidad y circunstancias del empresario.  Sólo los proyectos de gran envergadura y con importantes recursos financieros pueden permitirse acudir a una consultora especializada, cuyos honorarios mínimos se sitúan en aproximadamente 8.000 euros.  En el caso de una pequeña empresa, sin recursos para abordar esta inversión, existe la posibilidad de recurrir a las asociaciones empresariales y organismos administrativos.

Un estudio de mercado completo debe incluir: descripción, clientela potencial, análisis de la competencia y barreras de entrada.  En cuanto al diseño de la imagen corporativa del futuro negocio, todos los que han pasado ya por este proceso recomiendan elaborar un manual, aunque sea simple,  de identidad corporativa, no sólo un logotipo de la empresa.

Esto tiene una enorme ventaja psicológica sobre el potencial cliente, ya que va a identificar a la empresa más rápidamente y en todos sus ámbitos de actuación.  La identidad corporativa, una vez elaborada, se tiene que implantar en tarjetas, sobres, rótulos, uniformes, vehículos  y, en el caso de una empresa industrial, también en envases y embalajes.  Pero igual en la forma de actuar de todos sus empleados.

El diseño de un logotipo por parte de una empresa especializada tiene un coste mínimo de 1.400 euros, al que habrá que sumar su implantación.


PLAN   DE  MARKETING
El marketing y la publicidad han entrado a formar parte de nuestra vida cotidiana.  El mundo es ya un enorme anuncio que nos va a permitir hacer llegar a todas las personas nuestros productos o servicios.  El diseño de cómo difundir la idea será la primera clave.

A partir del estudio de mercado, que servirá de base, se debe realizar el plan de marketing del negocio. 

Con él se resuelve la ecuación en la que se mezcla el tipo de público al que van dirigidos los productos y servicios con la estrategia para darlos a conocer y despertar el interés por ellos.  Las empresas se mueven en un entorno cambiante, por lo que tanto el estudio de mercado como el plan de marketing deberán revisarse y actualizarse al menos una vez al año.  En las modificaciones que sean necesarias introducir deben estar reflejados los cambios que impongan el consumo y las costumbres para que nos abran nuevas vías de negocio.  En cualquier caso, el plan de marketing inicial deberá concretar:

- Producto o servicio.  Es fundamental hacer un diseño real de la oferta que se va a comercializar, señalando de forma objetiva los factores diferenciales positivos y negativos.

- Precio. Con la información recabada en el estudio de mercado hay que definir la banda de precios y los márgenes que nos permitirán ser competitivos con respecto a otras empresas del mismo sector.  En el caso de que tengamos que fijar precios superiores a la competencia hay que saber hacer valorar a los clientes aquellas diferencias que lo justifiquen.

- Estrategia comercial.  En este punto el empresario debe establecer, tras comprobar los costes y el tipo de negocio, si creará un equipo de ventas propio o si recurrirá a representantes o redes externas de comercialización.  También tiene que analizar la posibilidad de vender a crédito y la política de descuentos para grandes clientes.

- Publicidad.  Sin necesidad de ser una empresa de fuerte inversión publicitaria, los medios disponibles pueden ser muy rentables usados con imaginación.  Hay que aprender a utilizar de forma óptima, según el tipo de negocio y el destinatario, los medios existentes (prensa local y nacional, radio, televisión, publicaciones sectoriales, mailing, buzoneo y acontecimientos especiales como ferias o eventos deportivos y culturales).

El coste de una campaña básica de publicidad de ámbito local se sitúa en unas 1.850 €, recurriendo sólo a anuncios en prensa y buzoneo de folletos.  En el caso de la televisión, el surgimiento en los últimos años de cadenas locales y regionales permite también a las pequeñas empresas acceder a este soporte publicitario y a precios asequibles.  Por otro lado, sólo el importe de la impresión de octavillas publicitarias y su reparto es de unos 25 € por millar aproximadamente. En los tiempos actuales, es muy importante el marketing digital donde las redes sociales se convierten en un potencial para promocionar los productos o la propia empresa.

     GESTIÓN ECONÓMICO FINANCIERA

Es el momento de poner números a las ideas.  El estudio económico marca la viabilidad del proyecto desde su gestación.  Con la financiación del negocio asegurada, marcar los tiempos para recuperarla garantiza una larga vida y una próspera situación.

La creación de un negocio se desmorona si el futuro empresario no dispone o no sabe localizar los fondos necesarios para desarrollar las ideas.  De todas formas, no hay que desanimarse por la aparente dificultad.  “Un buen proyecto siempre encontrará el dinero para ponerlo en marcha”.

La financiación bancaria a través de instrumentos específicos para pequeñas y medianas empresas es la más habitual.  Aunque  es necesario “presentar avales, por término medio, del triple del préstamo solicitado”

Otro instrumento que empieza ahora a desarrollarse en España y muy adecuado para las pymes es el capital-riesgo.  Supone una inversión temporal de una entidad especializada en un proyecto empresarial para permitir su creación, desarrollo o mantenimiento.  La sociedad de capital-riesgo, que actúa como accionista, busca la rentabilidad futura de su inversión a través de la venta posterior de su participación.

En España hay políticas de apoyo a la creación de empresa mediante ayudas públicas o subvenciones de las distintas administraciones y de la Unión Europea (UE).  En unos casos son a fondo perdido y, en otros, a bajo interés.

Existen ayudas, por ejemplo, para la contratación de trabajadores, bonificación de cuotas de la Seguridad Social, incentivos fiscales, asesoramiento empresarial, fomento de la innovación, mejora de la competitividad o I+D.  Si se solicitan estas ayudas, hay que tener en cuenta que las administraciones libran los fondos una vez la empresa esté en marcha, por lo que no hay que contar con ellas en los planes de partida.

En el estudio de gestión económica, el calculo de costes y gastos globales deben ajustarse al máximo para marcar unos precios en los que se prevean los suficientes márgenes para asegurar la rentabilidad, máxime si tenemos que acudir a financiación externa.  Debe incluir de forma pormenorizada las proyecciones de tesorería que recoge las entradas y salidas de fondos líquidos.

Es recomendable también hacer previsiones de resultados para, al menos, tres ejercicios con lo que podremos asegurar la financiación de la inversión.  El punto de equilibrio es también el punto de mira, cuando se alcanza un beneficio igual a cero.  A partir de ahí se obtiene rentabilidad.

PROVEEDORES  Y ALMACENAMIENTO


Tener un almacén lleno de mercancía no es sinónimo de éxito comercial sino de inversión paralizada.  La gestión de los stocks va a ser una de las claves del éxito.  La negociación con proveedores en precios y suministros puede ser complejos pero, a la larga, un gran descanso.

La selección de los proveedores de una empresa requiere conocer en profundidad sus niveles de calidad, solvencia financiera y capacidad para cumplir los plazos de suministro, sobre todo con las técnica de gestión del “justo a tiempo” que supone recibir la mercancía en el momento exacto en que va a ser utilizada.  Aunque este procedimiento es ya habitual en las industrias, cada vez se utiliza más en todo tipo de empresas.  La negociación de las condiciones de pago es también fundamental en la planificación financiera de una empresa.  Si bien al inicio de la actividad los suministradores suelen exigir el abono al contado, lo normal es que, una vez que se consiga una relación fluida, se puedan aplazar pagos a 60 o 90 días.  En un primer momento, el asesoramiento de los proveedores es muy útil para determinar el ritmo de suministro, ya que ellos conocen mejor que nadie la dinámica del sector.  Como empresario, es fundamental tener garantías de que los suministradores pueden hacer frente rápidamente a necesidades imprevistas.

El seguimiento de la entrada y salida de mercancías es primordial para garantizar el abastecimiento.  A partir de un plan de compras, con plazos y cantidades estándar, hay que tener un control al día de los movimientos del almacén para evitar sorpresas desagradables de falta de suministro y hacer aquellas modificaciones puntuales o definitivas que dicte la marcha del negocio.

La mercancía almacenada es siempre dinero inmovilizado.  Por eso, una máxima fundamental es tener el menor nivel de stocks que sea posible, siempre y cuando estén cubiertas las necesidades establecidas.  Para poder apurar el nivel de mercancía almacenada, hay que contar con la garantía de que los proveedores tienen flexibilidad suficiente para atender nuestra demanda con rapidez.  La informática facilita la gestión de los stocks.  Existen en el mercado programas estándar de software para realizar esta tarea.  La gestión se puede subcontratar ya que hay empresas especializadas.

ESTRUCTURA   JURIDICA


Los procesos administrativos son una parte del proceso del que nadie puede escapar.  La constitución de una sociedad requiere el paso por el notario, inscripción en el Registro Mercantil y en la Seguridad Social, liquidaciones de impuestos y licencias del ayuntamiento.  Se recomienda mucha paciencia y buenos asesores.

Es el momento de poner manos a la obra en la creación de la empresa y su puesta en marcha. 

En el caso de que se trate de un único promotor puede desarrollar su actividad como empresario individual o a través de una sociedad unipersonal.  Si la iniciativa proviene de dos o más personas, hay que dejar muy claras las relaciones entre los socios y evitar camuflarlas con un contrato de uno de ellos que impida reclamaciones posteriores.  Entre los tipos de sociedades mercantiles más habituales, la más barata de constituir es la sociedad limitada (SL) que exige un capital mínimo de 3.000 euros; para la sociedad anónima (SA), la cantidad es de 60.000 euros.

Los trámites administrativos tienen tres frentes: los requerimientos derivados de la personalidad jurídica de la sociedad, las obligaciones laborales y de Seguridad Social y las exigencias de carácter tributario.  La constitución de una sociedad tiene un coste básico de unas 1.210 € incluidos los gastos notariales, y un plazo mínimo de tres meses.

Uno de los procedimientos más complejos es la certificación acreditativa del Registro Mercantil de que el nombre elegido no coincide con el de otra sociedad ya existente.  El más costoso es posiblemente la escritura pública, ante notario, de constitución de la sociedad. 

También es precisa la inscripción en el Registro Mercantil y en la Seguridad Social si la empresa va a contratar trabajadores.  Los locales exigen, por su parte, licencia de obras en caso de reforma y licencia de apertura.

ORGANIZACION Y PERSONAL

El conjunto humano de un negocio es el vehículo para llegar al triunfo.  La selección de quienes lo integren y la definición de sus tareas serán fundamentales para ahorrar tiempos y optimizar recursos. Su formación es, por tanto, parte de la inversión.

Es el momento de poner a funcionar el equipo humano.  En este caso, se empieza por arriba, por el organigrama.  Cuando se trata de una empresa con una estructura de dirección relativamente compleja es aconsejable establecer una clara definición de organigramas, áreas y funciones para evitar duplicidades de trabajos y optimizar la eficiencia de los procesos de decisión.

El paso siguiente será crear la plantilla inicial de trabajadores.  Para ello se procede a un proceso de selección.  Teniendo claras las exigencias a los candidatos, una vía simple es (1) recurrir a los centros de FP que impartan cursos especializados en ese área. 

Otra fórmula es la (2) realización de pruebas selectivas, tras solicitar aspirantes a través de medios de comunicación.  La decisión última se debe adoptar tras una entrevista personal con el solicitante.

- Contratación.  La reforma laboral española ha dotado al empresario de un amplio abanico de modalidades de contratación que le permiten solventar sus necesidades de personal con la flexibilidad suficiente para no tener miedo a incorporar empleados si el trabajo lo requiere. 

Hay que atender a las ayudas fiscales y a las ventajas que la Administración concede por la contratación de determinados colectivos como los desempleados de larga duración, minusválidos, contratos en prácticas y de aprendizaje o mayores de 45 años.  Las empresas de trabajo temporal proporcionan personal sin que sea necesario un vínculo contractural, lo que flexibiliza los costes laborales.  Una posibilidad más es subcontratar la gestión de nóminas y de Seguridad Social con un coste medio para una pyme de unas 95 euros al mes.

En el caso de empresas que exigen la creación de equipos de trabajo específicos es recomendable un periodo de formación antes de iniciar la actividad.  “La formación de los trabajadores no es estrictamente un gasto, sino que debe concebirse como una inversión de la empresa”.  En el caso de microempresas, el propio empresario debe asumir prácticamente todas las funciones y sólo ir contratando personal a medida que la marcha del negocio lo haga imprescindible.  En una empresa de servicios, “hay que cuidar la formación y calidad del personal porque lo que está vendiendo son personas”.

MERCHANDISING

La fama puede alcanzarse simplemente con una llama.  Una multimillonaria campaña de publicidad en televisión y prensa coloca a una marca en la mente de todos los consumidores. 

Pero empresas que actúen en un ámbito territorial reducido necesitan una mayor segmentación de sus potenciales clientes y más proximidad.  Para ellas el merchandising se convierte en un elemento casi imprescindible, una forma de ubicar su nombre, dirección y teléfono cerca del consumidor final.  Los imanes para la nevera son ya un vehículo habitual de publicidad para empresas de comida a domicilio; en ningún sitio está ese teléfono más cerca y a mano de un hambriento con la nevera vacía.

La ventaja de este tipo de productos publicitarios es que se transforman, al mismo tiempo, en un vehículo de promoción y un regalo para los clientes.  Además tienen mayor periodo de vigencia que una inserción publicitaria en un diario.  Hay que tener claro, sin embargo, el tipo de negocio que estamos anunciando por este sistema.  Los imanes son útiles para las empresas de comida rápida o de transporte pero no para un concesionario de automóviles, en cuyo caso pueden ser más adecuados mecheros o bolígrafos.

Simplicidad

Las camisetas, gorras, mochilas o cazadoras con el nombre del negocio impreso se convierten en un regalo para clientes especiales y en uniformes para los empleados, lo que permite identificarlos rápidamente.  Y supone una publicidad adicional.

Una frase impactante siempre ayuda a atraer la atención.  Pero si las musas de la imaginación no son propicias y no hay recursos para acudir a una buena agencia de publicidad, es mejor reducir el texto impreso al  mínimo o sólo a las informaciones imprescindibles como el teléfono o la dirección.  Es recomendable también utilizar logotipos simples y de colores llamativos cuando se imprimen sobre algún producto de merchandising para concentrar la atención.

La oferta de productos sobre los que imprimir una marca crece cada día.  Las más recientes son las tarjetas para cabinas telefónicas, aunque también se puede hacer en botellas de vino, tazas o el tradicional mechero.

EQUIPOS Y MEDIOS TÉCNICOS

La ubicación del negocio y la dotación de informática pueden absorber mucho tiempo.  Nunca será perdido.  Y si existen dudas, siempre es mejor consultar con expertos.

Para las empresas industriales y productivas la  inversión en equipos y medios técnicos es fundamental.  En las sociedades comerciales y de servicios este apartado se reduce a delimitar las necesidades de locales, mobiliario, instalaciones o, en su caso, comunicaciones e informática.

A la hora de buscar el local donde instalar la nueva empresa, es importante tener en cuenta su ubicación geográfica, próxima a buenas vías de comunicación (carreteras, tren o aeropuerto) si se necesita dar salida rápida a las mercancías o recibir fluidamente suministros.  Las empresas comerciales tienen que verificar que el entorno tenga suficiente movimiento de público y aparcamiento en las proximidades.

Antes de cerrar cualquier tipo de contrato, se debe comprobar en el ayuntamiento que el local reúne las condiciones de seguridad y tiene los permisos administrativos necesarios para albergar la empresa que queremos poner en funcionamiento o no hay dificultades para que se concedan.  Los equipos informáticos merecen una especial atención ya que son imprescindibles para cualquier tipo de empresa.  Una sola persona puede llevar un negocio si dispone de una adecuada red de comunicaciones y gestión informatizada. 
Para las pymes es ahora mucho más fácil contar con sistemas adecuados ya que las principales empresas del sector se han lanzado a la conquista de este mercado. Telefónica ha establecido acuerdos con Microsoft e IBM para facilitar a las pequeñas y medianas empresas servicios y equipos de informática y telecomunicaciones a su medida.

La tecnología incide también en los costes y calidad del producto, por lo que hay que tener en cuenta las prestaciones de los equipos.

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