En el mundo de los Recursos Humanos de las empresas
predominan terminologías que no expresan exactamente una realidad, sino que
proponen una nueva a partir de su
utilización. El término “team building”
posee una enorme fuerza y crea un sentido nuevo para la gestión de equipos en
contextos empresariales.
“Team building” se refiere a una serie de procesos
de intervención psicosociales que
posibilitan la creación de equipos focalizados en un entorno de una realidad
previa de grupo natural. Esta evolución
de grupo a equipo como forma de trabajo
en ámbitos organizacionales se confiqura como una ventaja competitiva en la
gestión moderna de los Recursos Humanos.
Los procesos de “team building” surgen en la
bibliografía especializada como fruto de las experiencias de dinámica de grupos
de los años 70 y las experiencias, de enorme evocación para los managers,
procedentes del mundo del deporte.
La sistematización de los procesos y el análisis
profundo de las dinámicas internas del equipo, son las líneas directrices que
caracterizan a una metodología de “team building”. La visión dinámica del
continuo “construir” nos lleva a plantear los tres ejes de desarrollo de
cualquier equipo con una organización.
En primer lugar, la justificación organizativa del
trabajo del equipo intercambiando su función con los objetivos empresariales.
No se trata de asumir unos principios por moda sino de dotar de verdadera
justificación a un proceso interno de gestión; la existencia de un equipo debe
integrarse en la gestión y su utilidad tiene que residir dentro de una visión
de proyectos, de equipos de trabajo (task force) de estrategias grupales, de
grupos internos de empleados (comités de trabajo, comités de usuarios, etcétera
... ).
En segundo lugar, las metodologías de “team
building” deben contemplar el valor cultural del trabajo en equipo dentro de
una organización. No sólo deben tener una justificación organizativa (valor
estratégico), sino también debe apreciarse su enraizamiento como trabajo en
equipo dentro de la idiosincrasia de la organización (valor cultural). Las empresas condicionan su visión del
trabajo en equipo según la consideración del grupo de referencia o entornos informales
de “feed-back”.
Y por último, otra variable de desarrollo del equipo
es su integración dentro de las políticas de RR. HH. Habitualmente, se cae en el error de la
utilización eufemística de los conceptos y en este ámbito se identifica
trabajar en equipo con hacer cursos de formación sobre los equipos.
Para poder desarrollar los equipos en una empresa,
deben considerarse desde una visión integral de Recursos Humanos, y desde la
selección, a través de la retribución y la organización tienen que localizar su
interés en el equipo para que confluyan todas las variables del éxito.
Las experiencias en “team building” se han podido
sistematizar en multitud de libros de management, pero al final todos los
procesos se pueden resumir en una serie de estudios característicos de la
evolución del grupo a equipo. Estos pasos se han sintetizado en la pirámide del
equipo que consta de seis estadios de evolución. La creación de un equipo
implica la asunción de seis preguntas que son propicias en un momento dado,
pero que pierden, su razón de ser si se pregunta o cuestiona posteriormente:
¿Qué queremos hacer?
Es la primera pregunta que cualquier grupo se tiene
que hacer para pensar en equipo. El
trabajar inicialmente la visión del equipo, donde se deben integrar los
objetivos empresariales, la filosofía de grupo, la estrategia a desarrollar, y
por tanto, los objetivos de equipo.
¿Qué sabemos hacer?
Debemos basarnos en las competencias para poder
plantear los criterios de trabajo. La
dirección de la empresa debe conocer las características de sus equipos tras su
enmarque en los objetivos a conseguir para poder implementar los sistemas y
medidas complementarias adecuadas. La visión y el conocimiento de la
competencia grupal son la base de la pirámide de los procesos de team building.
¿Cómo lo vamos a hacer?
En este tercer estadio del equipo es fundamental la
elaboración de técnicas, procesos y métodos específicos del equipo.
En cuarto lugar, y tras tener estructurados los
sistemas procederemos a preguntarnos....
¿Quién y cuándo lo vamos a hacer?
Se trataría de repartir, asignar y desarrollar los
diferentes roles que deben jugar los componentes de los equipos. Dejando establecidos los procesos de
comunicación interna y el reparto del trabajo según competencias y encaje en el
nicho del equipo. Los sistemas de
gestión del trabajo grupal y los
procesos de roles y comunicación del equipo son los dos elementos operativos de crecimiento de
la pirámide del equipo.
¿Cómo se va a decidir?
Esta quinta pregunta se plantea tras el conocimiento
de las reglas internas de funcionamiento del equipo y cuando se procede a dar
resultados. Es un momento crítico en la
constitución del edificio del equipo, ya que puede derrumbar muchas
expectativas y percepciones de erróneo sentido. La clasificación de la toma de
decisión grupal y los ámbitos de libertad de decisión determinarán la utilidad
y el nivel de anclaje personal en el proyecto del equipo. Y por último, tenemos
una pregunta de catarsis...
¿Quiénes somos el equipo?
Cuando surge esta cuestión debemos pensar que es un
salto cualitativo en el equipo, ya empieza a considerarse equipo en la
interacción intergrupal, y por tanto, necesita de un proceso de identificación
externa. Es el momento, de la imagen como equipo y que en su ecosistema se le
reconozca como tal. La pirámide está
corregida, y el equipo ocupa su cenit como organismo. Surge como toda
construcción, no debe olvidarse su
continuo mantenimiento y reforma si no se quiere su hundimiento.
Con la metáfora de la construcción hemos tratado de
identificar las variables claves de un proceso de TEAM BUILDING. Las técnicas
psicosociales y los procesos de trabajo en equipo posibilitan un mejor
acercamiento a una realidad empresarial multivariante, que se antoja de
interpretación grupal. El equipo es un
nivel de perfeccionamiento de un grupo siempre que tenga un valor organizativo
y cultural en la Empresa
y se integre en la gestión de las personas en la Empresa. Pensar en equipo no es
sumar sino multiplicar esfuerzos.
En una negociación con un potente proveedor hay que
determinar el precio, cantidad, financiación, plazo de entrega, lugar de
entrega, etc.. ¿Qué personas o especialistas formarían parte de tu equipo?
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