La
financiación externa está formada por aquellos recursos financieros que la
empresa obtiene del exterior. La financiación interna o autofinanciación
resulta normalmente insuficiente para satisfacer las necesidades financieras de
la empresa y ésta tiene que acudir a la llamada financiación externa, bien sea
emitiendo acciones (ampliando su capital), o emitiendo obligaciones (con lo
cual la empresa se endeuda), o acudiendo al mercado de crédito para obtener
préstamos a corto, medio o largo plazo.
FINANCIACIÓN EXTERNA Y MERCADO FINANCIEROS.
MERCADO DE DINERO Y MERCADO DE CAPITALES.
Ninguna
empresa puede normalmente satisfacer sus necesidades de financiación mediante
la financiación interna únicamente. Necesita acudir al mercado financiero en
busca de financiación externa que sirva de complemento a la financiación
generada internamente por la propia empresa. Pero aunque, en efecto, la empresa
fuera autosuficiente financieramente hablando, probablemente haría uso del
endeudamiento por razones económicas para aprovecharse de las ventajas que se
derivan de un “efecto palanca” positivo. Y, forzosamente, habrá de acudir la empresa
al mercado financiero para descontar los efectos comerciales girados sobre sus
clientes o para colocar los excedentes (transitorios o permanentes) de
tesorería.
LOS INTERMEDIARIOS FINANCIEROS.
Los
intermediarios financieros son las instituciones que recogen el ahorro de los
agentes económicos con excedente y lo hacen llegar a los agentes económicos con
carencia o déficit, o los invierten ellos mismos en determinados tipos de
activos financieros, lucrándose con la diferencia entre los tipos de interés de
las operaciones activas o colocaciones y las operaciones pasivas o depósitos.
Por lo que se refiere al caso concreto de España, los bancos comerciales y las
cajas de ahorro son, con mucho, los intermediarios más importantes, a los que
hay que añadir los bancos industriales o de negocios, las entidades oficiales
de crédito, las cooperativas de crédito, las sociedades y fondos de inversión
mobiliaria, compañías de seguros, entidades de financiación, entre otros.
MERCADO DE DINERO Y MERCADO DE CAPITALES.
En el
mercado financiero cabe distinguir dos submercados, que constituyen a su vez
mercados, a saber: el mercado de dinero y el mercado de capitales.
Por
mercado financiero se entiende hoy día al marco institucional que permite poner
en contacto a oferentes y demandantes de fondos prestables para que efectúen
sus transacciones financieras.
El
“mercado de dinero” o mercado monetario es aquella parte del mercado financiero
en la que se conciertan operaciones de crédito a corto plazo o, más
concretamente, en su acepción más restringida, en donde se negocian activos
financieros a corto plazo, por tanto, de elevado grado de liquidez. A este
mercado acuden las empresas para financiar sus inversiones en circulante, esto
es, las necesidades de financiación asociadas al ciclo de explotación o ciclo
“dinero-mercancías-dinero”.
El
“mercado de capitales” es aquella parte del mercado financiero en la que se
conciertan operaciones de crédito a largo plazo o, más concretamente, en su
acepción más restringida, en donde se negocian activos financieros a largo
plazo. A este mercado acuden las empresas para financiar, conjuntamente con la
autofinanciación o financiación interna, las inversiones en activo fijo y la
parte estable del activo circulante o fondo de rotación.
LA EMISIÓN DE ACCIONES Y OBLIGACIONES. EL
MERCADO PRIMARIO DE VALORES.
El
capital fundacional junto con la financiación interna no es suficiente
normalmente para satisfacer las necesidades financieras de las empresas, y
éstas necesitan acudir al mercado financiero o de fondos prestados en demanda
de diferentes tipos de recursos.
Es
bastante variada la gama de fuentes de financiación o recursos financieros que
las empresas pueden obtener en el mercado financiero: aumento del capital
propio mediante la emisión de acciones o incremento del endeudamiento a través
de la emisión de obligaciones, obtención de créditos a corto, medio y largo
plazo, etc.
El
mercado primario de valores o mercado de emisión es donde se venden por primera
vez los valores mobiliarios (acciones, obligaciones, etc.), mientras que el
mercado secundario es en donde se negocian
los valores que han sido previamente colocados en el mercado primario.
CONCEPTO Y CLASES DE ACCIONES.
Las
acciones representan partes alícuotas del capital social, y estas podrán ser al
portador o nominativas, pero revestirán necesariamente esta última forma
mientras no haya sido desembolsado su importe.
En lo
que hace referencia al precio de emisión, éste puede ser igual, superior o
inferior al valor nominal de la acción, y de ahí que se hable de acciones
emitidas a la par, sobre la par o con prima de emisión y bajo la par, si bien,
ésta última opción no está permitida en España.
Atendiendo
a la forma de desembolsar el capital, los suscriptores de las acciones, éstas
pueden clasificarse en:
a)
acciones de numerario: cuyo desembolso se hace efectivo en moneda.
b)
acciones de aportación: cuando el desembolso se hace en especie.
c)
acciones liberadas: cuando a los antiguos accionistas o a los trabajadores se
les entregan gratuitamente acciones nuevas, como resultado de la capitalización
de reservas o de su participación en los beneficios de la empresa.
EL DERECHO DE SUSCRIPCIÓN PREFERENTE DE LAS
NUEVAS ACCIONES.
En toda
ampliación del capital social, los antiguos accionistas podrán ejercitar,
dentro del plazo fijado a tal efecto, el derecho a suscribir en la nueva
emisión un número de acciones proporcional al de las que posean. Este derecho
de suscripción preferente a favor de los antiguos accionistas tiene por objeto
salvaguardar los derechos que aquellos tienen sobre las reservas de la
sociedad.
El valor
contable de una acción viene definido por la siguiente relación:
Neto Patrimonial(Capital+Reservas)
Valor Contable acción = -------------------------------------------------
Nª Acciones
Cuanto
menor sea el precio de emisión, mayor será el valor de los derechos de
suscripción, y más fácil será vender las nuevas acciones, pero, en cambio,
menos recursos financieros obtiene la empresa. El precio de emisión debe
fijarse con mucho cuidado, pero ha de ser siempre inferior al valor de mercado
de las acciones antiguas, pues de lo contrario nadie compraría las acciones
nuevas.
Si el
precio de emisión de las nuevas acciones coincidiera con el valor de cotización
de las acciones antiguas, el derecho de suscripción preferente que ampara la
ley no tendría razón de ser.
Para
calcular el valor teórico de un derecho de suscripción vamos a utilizar los
siguientes símbolos:
N = Número de acciones
antiguas en circulación.
P0 = Valor de mercado de
una acción antigua.
M = Número de acciones
nuevas a emitir.
P1 = Precio de emisión de
una acción nueva.
d = Valor teórico del
derecho de suscripción.
NxPo + MxP1 M
d = Po- ------------------ = (Po - P1) ------------
N + M N + M
El
número de derechos necesarios para adquirir una acción nueva será igual a N/M..
Así, por ejemplo, si la ampliación es a razón de una acción nueva por cada
cinco antiguas y un accionista tiene ocho acciones, éste tiene que comprar dos
derechos si quiere adquirir dos acciones nuevas, pero también puede vender tres
derechos y comprar sólo una acción nueva, e incluso vender todos los derechos.
LA EMISIÓN DE OBLIGACIONES.
La
obligación representa una parte alícuota de una deuda. La obligación es, por
tanto, un título-valor que representa una parte de un crédito concedido a una
sociedad, esto es, una parte alícuota de un empréstito.
Las
empresas acuden a la financiación mediante empréstitos cuando no encuentran la
cuantía de capitales que necesitan. En tales circunstancias, las empresas
pueden conseguir fondos dividiendo la cuantía del capital que desean en
pequeños títulos y colocarlos entre un gran número de pequeños ahorradores
privados.
Se
denomina amortización al reembolso, por parte de la sociedad, de las
obligaciones emitidas utilizando cualquiera de las siguientes formas: 1) por
amortización o por pago anticipado, de acuerdo con las condiciones de la
escritura de emisión; 2) como consecuencia de los convenios celebrados entre
sociedad y el Sindicato de Obligacionistas; 3) por la adquisición en Bolsa, al
efecto de amortizarlas, y 4) por conversión en acciones, de acuerdo con los
titulares.
Entre
los métodos más usuales de amortización de los empréstitos obligaciones cabe
señalar los siguientes:
- El
método de la anualidad constante.
- El
método de la amortización constante.
- El
método del fondo de amortización.
LAS OBLIGACIONES CONVERTIBLES.
Una
obligación es convertible cuando, si el obligacionista los desea y dentro de un
determinado plazo, puede ser transformada en una acción ordinaria de la misma
sociedad. Los empréstitos de obligaciones convertibles son considerados
normalmente como capital propio diferido, y los inversores suelen acoger bien
este tipo de empréstitos, sobre todo cuando se trata de empresas en crecimiento
y con buenas perspectivas.
OTROS
RECURSOS AJENOS A MEDIO Y LARGO PLAZO.
A) Préstamos a medio y largo plazo.
Los
préstamos y créditos a medio y largo plazo son recursos financieros que forman
parte de los capitales permanentes de la empresa, y, en consecuencia, deben
financiar los activos de la misma, y, además, la parte más estable del activo
circulante.
La
disponibilidad de estos préstamos es inmediata una vez que la entidad
financiera y la empresa se han puesto de acuerdo sobre las condiciones en las
que el mismo se efectúa (tipo de interés y reembolso). En cuanto al reembolso o
amortización financiera, la empresa (el prestatario) tiene la opción de
rescindir anticipadamente el préstamo, devolviendo el capital pendiente y además,
generalmente, una penalización por cancelación anticipada, aunque lo habitual
es devolver el préstamo mediante anualidades o cuotas de amortización
financiera.
El
crédito bancario incluye aquellas operaciones mediante las cuales los bancos o
las cajas de ahorros ponen a disposición de quien lo solicite el dinero
necesario para el consumo de bienes o servicios, o para llevar a cabo una
determinada inversión.
B) El leasing.
El
arrendamiento financiero, conocido también como leasing, es una fórmula de financiación
que permite a las empresas que precisan bienes de producción la posibilidad de
disponer de ellos durante un tiempo determinado, mediante el pago periódico de
una cuota. Pueden ser objeto de leasing tanto bienes muebles (vehículos,
maquinaria, equipos informáticos y electrónicos) en cuyo caso se habla de
leasing mobiliario, como bienes inmuebles (edificios comerciales, almacenes,
naves industriales) tratándose de leasing inmobiliario.
En una
operación de leasing intervienen los tres agentes económicos que se indican:
empresa de leasing, empresa cliente y tenedor o fabricante de bienes de equipo
El
sistema leasing o arrendamiento con opción a compra es una forma de
financiación empresarial a medio y largo plazo, que le permite a la empresa
incorporar elementos del activo fijo sin necesidad de disponer de fondos
propios o acudir al crédito.
Dentro
del leasing se han promocionado distintas modalidades, principalmente las del
leasing financiero y el leasing operativo:
a)
Leasing Operativo: en esta modalidad, el arrendador suele ser un fabricante, un
distribuidor o un importador de bienes de equipo y la característica
fundamental es la de ser revocable por el arrendatario previo aviso al
arrendador. El período de arrendamiento suele ser corto (de 1 a 3 años) y los
gastos de mantenimiento, riesgos técnicos y de obsolescencia son soportados por
el arrendador.
b)
Leasing Financiero: es el que habitualmente se realiza en España. En él la
sociedad de leasing se compromete a entregar el bien, pero no a su mantenimiento
ni a su reparación, y el usuario queda obligado a pagar el importe del alquiler
durante toda la vida del contrato sin poder rescindirlo unilateralmente. Al
final del contrato, que suele ser entre 3 y 5 años, durante el cual el importe de las cuotas
deberá permanecer constante y se calcula de forma similar a las cuotas de una
operación de amortización, el cliente
podrá o no ejercer la opción de compra.
Entre
los aspectos positivos del leasing se pueden destacar los siguientes:
1.- Se
consigue una amortización acelerada del bien a gusto de la empresa y no de la
Ley del Impuesto de Sociedades.
2.- Las
cuotas son tomadas como gasto deducible.
3.- Se
permite la financiación del 100% del bien.
4.- Se
mantiene la rentabilidad económica sobre activos fijos, dado que el leasing no
aparece en el balance.
5.- Se
consiguen descuentos por pronto pago.
6.- Al
final, mediante el pago de un valor residual prefijado en el contrato, se puede
adquirir la propiedad del bien.
Por otro
lado, la principal desventaja del leasing es que resulta generalmente de un
coste superior al de la mayoría de las otras fuentes posibles de financiación.
RECURSOS AJENOS A CORTO PLAZO.
Además
de los créditos a medio y largo plazo, la empresa necesita crédito a corto plazo
que le permita hacer frente a las necesidades de tesorería que se producen como
consecuencia de los desfases temporales entre entradas y salidas de dinero que
origina el ciclo de explotación.
Los
créditos a corto plazo más utilizados por las empresas son los siguientes:
- La
financiación de los proveedores o crédito comercial.
- Los
créditos bancarios a corto plazo.
- El
descuento comercial.
- El factoring o venta de cuentas a cobrar.
- El renting.
1.- La financiación de los proveedores o
crédito comercial.
El
crédito comercial surge de la posibilidad de obtener de los proveedores, un
aplazamiento en el pago de los suministros.
Es una
fuente de financiación muy utilizada, porque presenta la ventaja de obtenerse
de una manera informal, de carácter rutinario y se acepta técnicamente.
Financiación que resulta gratuita para la empresa si el importe de los
materiales y suministros no varía por el hecho de aplazar su pago. Otra
situación distinta se presenta cuando el proveedor ofrece un descuento por pronto
pago, condiciones que deben valorarse cuidadosamente porque el crédito en estas
condiciones puede resultar bastante caro para la empresa.
2.- Los créditos bancarios a corto plazo.
Las
empresa suelen verse obligadas a acudir a los bancos y cajas a solicitar
créditos a corto plazo para cubrir sus necesidades financieras que exige el
activo circulante, y que en la mayoría de las ocasiones se debe a la
insuficiencia del fondo de maniobra.
Los
créditos bancarios no tienen el carácter automático del que gozan los créditos
de los proveedores o créditos comerciales; sino que requieren de un proceso de
negociación con las entidades financieras.
Dentro
de los créditos bancarios a corto plazo, dos modalidades muy extendidas son:
- El
descubierto en cuenta.
- La
póliza de crédito o apertura de una línea de crédito.
El
descubierto en cuenta o descubierto bancario puede decirse que se trata de una
fuente de financiación atípica e incluso anormal. La situación se presenta
cuando una empresa tiene abierta una cuenta corriente en un banco y, en un
momento determinado, la empresa hace uso de ella por una cuantía superior al
saldo disponible, en esta situación el banco pasa a ser acreedor de la empresa
y, por tanto, la empresa tendrá un crédito.
La
póliza de crédito es usada frecuentemente por las empresas cuando necesitan
créditos bancarios para prevenir posibles necesidades futuras. El procedimiento
consiste en la firma de un contrato o póliza de crédito, mediante el cual el
banco abre una cuenta corriente a favor de la empresa solicitante, la cual
puede disponer, cuando lo desee, hasta cierto límite.
3.- El descuento comercial.
El
descuento comercial se utiliza como instrumento financiero al disponer
anticipadamente del importe de las facturas, cuyos derechos de cobro sobre los
clientes se han materializado en letras de cambio, las cuales al ser
descontadas antes de su vencimiento permiten conseguir recursos financieros.
El coste
de una operación de descuento lo componen el tipo de interés y comisión, que
vienen determinados por el mercado, a los que hay que añadir el derivado del
Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (Timbre).
4.- El factoring.
Es una
operación o contrato consistente en la cesión en firme (antes de su
vencimiento) de un crédito comercial a corto plazo de su titular a una firma
especializada. Esta sociedad, denominada sociedad factor, asume el riesgo de
insolvencia y se encarga de su contabilización y cobro, percibiendo a cambio
una comisión. La sociedad factor soporta el 100% de clientes fallidos, al
tiempo que realiza gestiones de cobro.
El factoring ofrece sus servicios sobre
todo a la pequeña y mediana empresa, convirtiendo sus ventas a corto plazo en
ventas al contado, puesto que la transmisión se hace “sin recurso”.
Los
servicios ofrecidos por la sociedad factor son:
-
garantía de cobro al 100%;
-
control y cobro de las facturas, con todos los gastos inherentes;
-
investigación de clientes;
-
control de riesgos;
-
contabilidad de las ventas;
-
financiación de facturas o créditos, mediante anticipo de su importe antes del
vencimiento.
Como
aspectos positivos del factoring caben
destacar los siguientes:
- Ahorro
de tiempo, ahorro de gastos y precisión en la obtención de informes.
-
Permite la máxima movilización de la cartera de deudores y garantiza el cobro
de todos ellos.
-
Simplifica la contabilidad, ya que mediante el contrato de factoring el usuario pasa a tener un solo cliente, que paga al
contado.
-
Saneamiento de la cartera de clientes.
- No
endeudamiento: compra en firme y sin recurso.
Como
aspectos negativos:
- Coste
elevado.
- El
factor puede no aceptar algunos de los documentos de su cliente, o pedir para
la operación la opción “con recursos”.
- Quedan
excluidas las operaciones relativas a productos perecederos y las de a largo
palzo (>180 días).
5.- Renting.
El renting es un contrato mercantil
bilateral por el cual una de las partes, la sociedad de renting, se obliga a ceder a otra, el arrendatario, el uso de un
bien por un tiempo determinado, a cambio del pago de una renta periódica. El
pago de esta renta incluye el derecho al uso del equipo, el mantenimiento del
mismo y un seguro que cubra posibles siniestros del equipo.
El renting, por su naturaleza, tiene un
coste para los arrendatarios que dependerá tanto del bien en cuestión como de
los servicios y condiciones que se demanden y pacten.
Las
ventajas que experimenta el cliente son de varios tipos:
*Económicas:
-
Posibilidad de disfrutar del bien sin realizar un desembolso ni una inversión.
No inmoviliza recursos de la empresa en bienes que necesitan continua
renovación.
-
Permite una mejor adaptación a la evolución tecnológica de los equipos
existentes en el mercado, o a la evolución de la propia empresa.
* Contables:
- Los
bienes en renting no se incorporan al
inmovilizado de la empresa.
- Los
bienes en renting no se reflejan en
el balance de la sociedad.
* Fiscales:
- El
alquiler es 100% gasto fiscalmente deducible.
- Evita
cualquier controversia acerca de la amortización del equipo, ya que no es
propiedad del arrendatario.
-
No existe opción de compra a favor de arrendatario al término del contrato de
arrendamiento.
Fuente: Universidad de las Palmas de Gran Canaria.
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