martes, 6 de diciembre de 2016

Fuente de Financiación Externa

La financiación externa está formada por aquellos recursos financieros que la empresa obtiene del exterior. La financiación interna o autofinanciación resulta normalmente insuficiente para satisfacer las necesidades financieras de la empresa y ésta tiene que acudir a la llamada financiación externa, bien sea emitiendo acciones (ampliando su capital), o emitiendo obligaciones (con lo cual la empresa se endeuda), o acudiendo al mercado de crédito para obtener préstamos a corto, medio o largo plazo.
               

FINANCIACIÓN EXTERNA Y MERCADO FINANCIEROS. MERCADO DE DINERO Y MERCADO DE CAPITALES.

Ninguna empresa puede normalmente satisfacer sus necesidades de financiación mediante la financiación interna únicamente. Necesita acudir al mercado financiero en busca de financiación externa que sirva de complemento a la financiación generada internamente por la propia empresa. Pero aunque, en efecto, la empresa fuera autosuficiente financieramente hablando, probablemente haría uso del endeudamiento por razones económicas para aprovecharse de las ventajas que se derivan de un “efecto palanca” positivo. Y, forzosamente, habrá de acudir la empresa al mercado financiero para descontar los efectos comerciales girados sobre sus clientes o para colocar los excedentes (transitorios o permanentes) de tesorería.
 
LOS INTERMEDIARIOS FINANCIEROS.

Los intermediarios financieros son las instituciones que recogen el ahorro de los agentes económicos con excedente y lo hacen llegar a los agentes económicos con carencia o déficit, o los invierten ellos mismos en determinados tipos de activos financieros, lucrándose con la diferencia entre los tipos de interés de las operaciones activas o colocaciones y las operaciones pasivas o depósitos. Por lo que se refiere al caso concreto de España, los bancos comerciales y las cajas de ahorro son, con mucho, los intermediarios más importantes, a los que hay que añadir los bancos industriales o de negocios, las entidades oficiales de crédito, las cooperativas de crédito, las sociedades y fondos de inversión mobiliaria, compañías de seguros, entidades de financiación, entre otros.
 

MERCADO DE DINERO Y MERCADO DE CAPITALES.

En el mercado financiero cabe distinguir dos submercados, que constituyen a su vez mercados, a saber: el mercado de dinero y el mercado de capitales.

Por mercado financiero se entiende hoy día al marco institucional que permite poner en contacto a oferentes y demandantes de fondos prestables para que efectúen sus transacciones financieras.

El “mercado de dinero” o mercado monetario es aquella parte del mercado financiero en la que se conciertan operaciones de crédito a corto plazo o, más concretamente, en su acepción más restringida, en donde se negocian activos financieros a corto plazo, por tanto, de elevado grado de liquidez. A este mercado acuden las empresas para financiar sus inversiones en circulante, esto es, las necesidades de financiación asociadas al ciclo de explotación o ciclo “dinero-mercancías-dinero”.

El “mercado de capitales” es aquella parte del mercado financiero en la que se conciertan operaciones de crédito a largo plazo o, más concretamente, en su acepción más restringida, en donde se negocian activos financieros a largo plazo. A este mercado acuden las empresas para financiar, conjuntamente con la autofinanciación o financiación interna, las inversiones en activo fijo y la parte estable del activo circulante o fondo de rotación.



LA EMISIÓN DE ACCIONES Y OBLIGACIONES. EL MERCADO PRIMARIO DE VALORES.

El capital fundacional junto con la financiación interna no es suficiente normalmente para satisfacer las necesidades financieras de las empresas, y éstas necesitan acudir al mercado financiero o de fondos prestados en demanda de diferentes tipos de recursos.

Es bastante variada la gama de fuentes de financiación o recursos financieros que las empresas pueden obtener en el mercado financiero: aumento del capital propio mediante la emisión de acciones o incremento del endeudamiento a través de la emisión de obligaciones, obtención de créditos a corto, medio y largo plazo, etc.

El mercado primario de valores o mercado de emisión es donde se venden por primera vez los valores mobiliarios (acciones, obligaciones, etc.), mientras que el mercado secundario es en donde se negocian  los valores que han sido previamente colocados en el mercado primario.

CONCEPTO Y CLASES DE ACCIONES.

Las acciones representan partes alícuotas del capital social, y estas podrán ser al portador o nominativas, pero revestirán necesariamente esta última forma mientras no haya sido desembolsado su importe.

En lo que hace referencia al precio de emisión, éste puede ser igual, superior o inferior al valor nominal de la acción, y de ahí que se hable de acciones emitidas a la par, sobre la par o con prima de emisión y bajo la par, si bien, ésta última opción no está permitida en España.

Atendiendo a la forma de desembolsar el capital, los suscriptores de las acciones, éstas pueden clasificarse en:

a) acciones de numerario: cuyo desembolso se hace efectivo en moneda.

b) acciones de aportación: cuando el desembolso se hace en especie.

c) acciones liberadas: cuando a los antiguos accionistas o a los trabajadores se les entregan gratuitamente acciones nuevas, como resultado de la capitalización de reservas o de su participación en los beneficios de la empresa.
 

EL DERECHO DE SUSCRIPCIÓN PREFERENTE DE LAS NUEVAS ACCIONES.

En toda ampliación del capital social, los antiguos accionistas podrán ejercitar, dentro del plazo fijado a tal efecto, el derecho a suscribir en la nueva emisión un número de acciones proporcional al de las que posean. Este derecho de suscripción preferente a favor de los antiguos accionistas tiene por objeto salvaguardar los derechos que aquellos tienen sobre las reservas de la sociedad.

El valor contable de una acción viene definido por la siguiente relación:

                           Neto Patrimonial(Capital+Reservas)
Valor Contable acción = -------------------------------------------------
                                                         Nª Acciones

Cuanto menor sea el precio de emisión, mayor será el valor de los derechos de suscripción, y más fácil será vender las nuevas acciones, pero, en cambio, menos recursos financieros obtiene la empresa. El precio de emisión debe fijarse con mucho cuidado, pero ha de ser siempre inferior al valor de mercado de las acciones antiguas, pues de lo contrario nadie compraría las acciones nuevas.

Si el precio de emisión de las nuevas acciones coincidiera con el valor de cotización de las acciones antiguas, el derecho de suscripción preferente que ampara la ley no tendría razón de ser.

Para calcular el valor teórico de un derecho de suscripción vamos a utilizar los siguientes símbolos:

N = Número de acciones antiguas en circulación.
P0 = Valor de mercado de una acción antigua.
M = Número de acciones nuevas a emitir.
P1 = Precio de emisión de una acción nueva.
d = Valor teórico del derecho de suscripción.

              NxPo + MxP1                          M
d = Po- ------------------  = (Po - P1) ------------ 
                 N + M                                 N + M
       
El número de derechos necesarios para adquirir una acción nueva será igual a N/M.. Así, por ejemplo, si la ampliación es a razón de una acción nueva por cada cinco antiguas y un accionista tiene ocho acciones, éste tiene que comprar dos derechos si quiere adquirir dos acciones nuevas, pero también puede vender tres derechos y comprar sólo una acción nueva, e incluso vender todos los derechos.


LA EMISIÓN DE OBLIGACIONES.

La obligación representa una parte alícuota de una deuda. La obligación es, por tanto, un título-valor que representa una parte de un crédito concedido a una sociedad, esto es, una parte alícuota de un empréstito.

Las empresas acuden a la financiación mediante empréstitos cuando no encuentran la cuantía de capitales que necesitan. En tales circunstancias, las empresas pueden conseguir fondos dividiendo la cuantía del capital que desean en pequeños títulos y colocarlos entre un gran número de pequeños ahorradores privados.

Se denomina amortización al reembolso, por parte de la sociedad, de las obligaciones emitidas utilizando cualquiera de las siguientes formas: 1) por amortización o por pago anticipado, de acuerdo con las condiciones de la escritura de emisión; 2) como consecuencia de los convenios celebrados entre sociedad y el Sindicato de Obligacionistas; 3) por la adquisición en Bolsa, al efecto de amortizarlas, y 4) por conversión en acciones, de acuerdo con los titulares.

Entre los métodos más usuales de amortización de los empréstitos obligaciones cabe señalar los siguientes:

- El método de la anualidad constante.
- El método de la amortización constante.
- El método del fondo de amortización.
 
LAS OBLIGACIONES CONVERTIBLES.

Una obligación es convertible cuando, si el obligacionista los desea y dentro de un determinado plazo, puede ser transformada en una acción ordinaria de la misma sociedad. Los empréstitos de obligaciones convertibles son considerados normalmente como capital propio diferido, y los inversores suelen acoger bien este tipo de empréstitos, sobre todo cuando se trata de empresas en crecimiento y con buenas perspectivas.


OTROS RECURSOS AJENOS A MEDIO Y LARGO PLAZO.

A) Préstamos a medio y largo plazo.

Los préstamos y créditos a medio y largo plazo son recursos financieros que forman parte de los capitales permanentes de la empresa, y, en consecuencia, deben financiar los activos de la misma, y, además, la parte más estable del activo circulante.

La disponibilidad de estos préstamos es inmediata una vez que la entidad financiera y la empresa se han puesto de acuerdo sobre las condiciones en las que el mismo se efectúa (tipo de interés y reembolso). En cuanto al reembolso o amortización financiera, la empresa (el prestatario) tiene la opción de rescindir anticipadamente el préstamo, devolviendo el capital pendiente y además, generalmente, una penalización por cancelación anticipada, aunque lo habitual es devolver el préstamo mediante anualidades o cuotas de amortización financiera.

El crédito bancario incluye aquellas operaciones mediante las cuales los bancos o las cajas de ahorros ponen a disposición de quien lo solicite el dinero necesario para el consumo de bienes o servicios, o para llevar a cabo una determinada inversión.

B) El leasing.
El arrendamiento financiero, conocido también como leasing, es una fórmula de financiación que permite a las empresas que precisan bienes de producción la posibilidad de disponer de ellos durante un tiempo determinado, mediante el pago periódico de una cuota. Pueden ser objeto de leasing tanto bienes muebles (vehículos, maquinaria, equipos informáticos y electrónicos) en cuyo caso se habla de leasing mobiliario, como bienes inmuebles (edificios comerciales, almacenes, naves industriales) tratándose de leasing inmobiliario.

En una operación de leasing intervienen los tres agentes económicos que se indican: empresa de leasing, empresa cliente y tenedor o fabricante de bienes de equipo

El sistema leasing o arrendamiento con opción a compra es una forma de financiación empresarial a medio y largo plazo, que le permite a la empresa incorporar elementos del activo fijo sin necesidad de disponer de fondos propios o acudir al crédito.

Dentro del leasing se han promocionado distintas modalidades, principalmente las del leasing financiero y el leasing operativo:

a) Leasing Operativo: en esta modalidad, el arrendador suele ser un fabricante, un distribuidor o un importador de bienes de equipo y la característica fundamental es la de ser revocable por el arrendatario previo aviso al arrendador. El período de arrendamiento suele ser corto (de 1 a 3 años) y los gastos de mantenimiento, riesgos técnicos y de obsolescencia son soportados por el arrendador.

b) Leasing Financiero: es el que habitualmente se realiza en España. En él la sociedad de leasing se compromete a entregar el bien, pero no a su mantenimiento ni a su reparación, y el usuario queda obligado a pagar el importe del alquiler durante toda la vida del contrato sin poder rescindirlo unilateralmente. Al final del contrato, que suele ser entre 3 y 5 años,  durante el cual el importe de las cuotas deberá permanecer constante y se calcula de forma similar a las cuotas de una operación de amortización,  el cliente podrá o no ejercer la opción de compra.
Entre los aspectos positivos del leasing se pueden destacar los siguientes:

1.- Se consigue una amortización acelerada del bien a gusto de la empresa y no de la Ley del Impuesto de Sociedades.
2.- Las cuotas son tomadas como gasto deducible.
3.- Se permite la financiación del 100% del bien.
4.- Se mantiene la rentabilidad económica sobre activos fijos, dado que el leasing no aparece en el balance.
5.- Se consiguen descuentos por pronto pago.
6.- Al final, mediante el pago de un valor residual prefijado en el contrato, se puede adquirir la propiedad del bien.

Por otro lado, la principal desventaja del leasing es que resulta generalmente de un coste superior al de la mayoría de las otras fuentes posibles de financiación.
          

RECURSOS AJENOS A CORTO PLAZO.

Además de los créditos a medio y largo plazo, la empresa necesita crédito a corto plazo que le permita hacer frente a las necesidades de tesorería que se producen como consecuencia de los desfases temporales entre entradas y salidas de dinero que origina el ciclo de explotación.

Los créditos a corto plazo más utilizados por las empresas son los siguientes:

- La financiación de los proveedores o crédito comercial.
- Los créditos bancarios a corto plazo.
- El descuento comercial.
- El factoring o venta de cuentas a cobrar.
- El renting.

1.- La financiación de los proveedores o crédito comercial.

El crédito comercial surge de la posibilidad de obtener de los proveedores, un aplazamiento en el pago de los suministros.

Es una fuente de financiación muy utilizada, porque presenta la ventaja de obtenerse de una manera informal, de carácter rutinario y se acepta técnicamente. Financiación que resulta gratuita para la empresa si el importe de los materiales y suministros no varía por el hecho de aplazar su pago. Otra situación distinta se presenta cuando el proveedor ofrece un descuento por pronto pago, condiciones que deben valorarse cuidadosamente porque el crédito en estas condiciones puede resultar bastante caro para la empresa.


2.- Los créditos bancarios a corto plazo.

Las empresa suelen verse obligadas a acudir a los bancos y cajas a solicitar créditos a corto plazo para cubrir sus necesidades financieras que exige el activo circulante, y que en la mayoría de las ocasiones se debe a la insuficiencia del fondo de maniobra.

Los créditos bancarios no tienen el carácter automático del que gozan los créditos de los proveedores o créditos comerciales; sino que requieren de un proceso de negociación con las entidades financieras.
 
Dentro de los créditos bancarios a corto plazo, dos modalidades muy extendidas son:

- El descubierto en cuenta.
- La póliza de crédito o apertura de una línea de crédito.

El descubierto en cuenta o descubierto bancario puede decirse que se trata de una fuente de financiación atípica e incluso anormal. La situación se presenta cuando una empresa tiene abierta una cuenta corriente en un banco y, en un momento determinado, la empresa hace uso de ella por una cuantía superior al saldo disponible, en esta situación el banco pasa a ser acreedor de la empresa y, por tanto, la empresa tendrá un crédito.

La póliza de crédito es usada frecuentemente por las empresas cuando necesitan créditos bancarios para prevenir posibles necesidades futuras. El procedimiento consiste en la firma de un contrato o póliza de crédito, mediante el cual el banco abre una cuenta corriente a favor de la empresa solicitante, la cual puede disponer, cuando lo desee, hasta cierto límite.

3.- El descuento comercial.

El descuento comercial se utiliza como instrumento financiero al disponer anticipadamente del importe de las facturas, cuyos derechos de cobro sobre los clientes se han materializado en letras de cambio, las cuales al ser descontadas antes de su vencimiento permiten conseguir recursos financieros.

El coste de una operación de descuento lo componen el tipo de interés y comisión, que vienen determinados por el mercado, a los que hay que añadir el derivado del Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (Timbre).

4.- El factoring.

Es una operación o contrato consistente en la cesión en firme (antes de su vencimiento) de un crédito comercial a corto plazo de su titular a una firma especializada. Esta sociedad, denominada sociedad factor, asume el riesgo de insolvencia y se encarga de su contabilización y cobro, percibiendo a cambio una comisión. La sociedad factor soporta el 100% de clientes fallidos, al tiempo que realiza gestiones de cobro.

El factoring ofrece sus servicios sobre todo a la pequeña y mediana empresa, convirtiendo sus ventas a corto plazo en ventas al contado, puesto que la transmisión se hace “sin recurso”.
Los servicios ofrecidos por la sociedad factor son:
- garantía de cobro al 100%;
- control y cobro de las facturas, con todos los gastos inherentes;

- investigación de clientes;
- control de riesgos;
- contabilidad de las ventas;
- financiación de facturas o créditos, mediante anticipo de su importe antes del vencimiento.
Como aspectos positivos del factoring caben destacar los siguientes:
- Ahorro de tiempo, ahorro de gastos y precisión en la obtención de informes.
- Permite la máxima movilización de la cartera de deudores y garantiza el cobro de todos ellos.
- Simplifica la contabilidad, ya que mediante el contrato de factoring el usuario pasa a tener un solo cliente, que paga al contado.
- Saneamiento de la cartera de clientes.
- No endeudamiento: compra en firme y sin recurso.
Como aspectos negativos:
- Coste elevado.
- El factor puede no aceptar algunos de los documentos de su cliente, o pedir para la operación la opción “con recursos”.
- Quedan excluidas las operaciones relativas a productos perecederos y las de a largo palzo (>180 días).

5.- Renting.

El renting es un contrato mercantil bilateral por el cual una de las partes, la sociedad de renting, se obliga a ceder a otra, el arrendatario, el uso de un bien por un tiempo determinado, a cambio del pago de una renta periódica. El pago de esta renta incluye el derecho al uso del equipo, el mantenimiento del mismo y un seguro que cubra posibles siniestros del equipo.

El renting, por su naturaleza, tiene un coste para los arrendatarios que dependerá tanto del bien en cuestión como de los servicios y condiciones que se demanden y pacten.

Las ventajas que experimenta el cliente son de varios tipos:

*Económicas:
- Posibilidad de disfrutar del bien sin realizar un desembolso ni una inversión. No inmoviliza recursos de la empresa en bienes que necesitan continua renovación.
- Permite una mejor adaptación a la evolución tecnológica de los equipos existentes en el mercado, o a la evolución de la propia empresa.

* Contables:
- Los bienes en renting no se incorporan al inmovilizado de la empresa.
- Los bienes en renting no se reflejan en el balance de la sociedad.

* Fiscales:
- El alquiler es 100% gasto fiscalmente deducible.
- Evita cualquier controversia acerca de la amortización del equipo, ya que no es propiedad del arrendatario.

- No existe opción de compra a favor de arrendatario al término del contrato de arrendamiento.

Fuente: Universidad de las Palmas de Gran Canaria.

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