Es el documento que acompaña la entrega de una
mercancía. Del albarán se realizan varias copias, de distintos colores: una de
ellas queda en posesión del vendedor; el comprador recibirá dos, una de las cuales deberá devolver firmada
después de comprobar que la mercancía recibida es la que realmente figura en el
albarán y en la copia del pedido. Si la
mercancía no es conforme podrá devolverla o rectificar la nota de entrega.
El albarán deberá contener los siguientes datos:
Nombre y
dirección del vendedor.
Nombre y
dirección del comprador.
Lugar de
entrega.
Número de pedido
a que corresponde.
Fecha de envío.
Fecha de
entrega.
Descripción de
la mercancía.
Los albaranes pueden estar valorados o no, pero siempre sirven de
testigo y guía para la confección de las facturas.
Los albaranes pueden convertirse en facturas añadiendo
los datos necesarios para que cumplan los requisitos legales exigidos a las
facturas. No es suficiente a tales efectos la confección de una factura con los
números de referencia de los albaranes expedidos con anterioridad, puesto que
es necesario describir la mercancía, precios, IGIC, etc.

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