domingo, 22 de junio de 2014

El Plan de Negocio

Una vez que se ha definido y desarrollado con profundidad la idea del negocio, el siguiente paso consiste en plasmarla de una forma sintetizada, aunque sin dejar cabos sueltos, dejando claros qué objetivos quiere alcanzar la empresa y cómo piensa lograrlo.

Es decir, se tiene que elegir y consensuar la estrategia a seguir, que sirve para estudiar y planificar la viabilidad técnica, económica y financiera del proyecto.

La elaboración y redacción de este informe debe ser realista y tener en cuenta el entorno económico y el mercado en el que se va a competir. Además, se trata de la tarjeta de presentación del empresario ante posibles colaboradores, entidades, inversores...

En cualquier caso, el emprendedor tiene que hacer acopio de toda la información que pueda estar relacionada con la puesta en marcha de su negocio, de forma que no queden huecos por cubrir en su constitución.
Aclarado esto, el plan de negocio debe contar con la siguiente información:

1.- Descripción de la empresa y del producto o servicio que va a realizar.

Referir la experiencia y objetivos del producto o servicio que se quiere ofrecer. Si se posee la patente o marca, la localización de la empresa y los criterios por los que se ha elegido. Esta descripción debe ser realista y atractiva, de manera que los posibles lectores se sientan interesados por seguir profundizando en el proyecto.

2.- Estudio de mercado: la competencia.

Demostrar que existe una oportunidad de negocio (servirá como base para diseñar las estrategias). Se trata de una labor de investigación a partir de datos externos. Se debe tener claro a qué mercado se dirige la empresa y quiénes van a ser sus clientes potenciales. Identificar los datos principales del mercado, sus previsiones de crecimiento, competencia, estructura y segmentación.

Prever las barreras de entrada, competidores... Además, tiene que contemplar toda la normativa legal aplicable a la actividad que va a desarrollar la empresa y los permisos y autorizaciones que necesita tramitar.

Para obtener información sobre la competencia se pueden utilizar las siguientes fuentes: organismos económicos públicos y privados (Ministerios, Ayuntamientos, Cámaras de Comercio e Industria, Bancos, Universidades, Institutos de Estadística...); mayoristas, distribuidores o comerciales del sector; asociaciones de consumidores y empresas privadas especializadas en estudios de mercado.

3.- Plan de marketing.

Se debe dejar más o menos claro cómo se va a vender el producto. Políticas, estrategias para darlo a conocer al mercado y cómo motivar al potencial cliente para que acuda a la empresa. Este plan tiene que contar con los siguientes contenidos:

a) Definir la cobertura del mercado que se va a realizar.
b) Analizar la necesidad de distribuidores o intermediarios.
c) Elaborar un listado de posibles clientes.
d) Describir las técnicas de venta, políticas de descuento y formas de cobro.
e) Establecer las líneas de publicidad y relaciones públicas.
f) Diseñar las campañas de marketing con sus objetivos.

4.- Definición de los medios técnicos.

Establecer los medios técnicos que se necesitan para poner en marcha una empresa, su coste y financiación. Debe completarse con un Plan de Compras que planifique la gestión de las compras y su almacenaje.

5.- Organización y Recursos Humanos.

Como en toda sociedad, hay que definir el organigrama y distribuir las tareas, los puestos de trabajo y las correspondientes funciones y sus responsables. No hay que olvidar que el principal activo de una empresa es su capital humano.

Una vez seleccionados los empleados, el siguiente paso es asesorarse sobre la modalidad de contratación más conveniente para cada caso, teniendo en cuenta la legislación vigente y los incentivos fiscales que aportan los distintos contratos.
6.- Estudio económico financiero.

Es indispensable determinar qué fondos son necesarios para poner en marcha la empresa y cómo se va a obtener el capital.

Hay que definir la estructura financiera del negocio y hacer previsión de su rentabilidad, al menos, a medio plazo.

7.- Aspectos formales y estructura legal.

Trámites administrativos y legales necesarios que hay que cumplimentar para poder constituir la empresa y el régimen fiscal al que debe someterse. Es el momento de diferenciar entre:

a) Persona física, que ejerce en nombre propio su actividad empresarial. Es el propietario único del negocio, el que dirige, gestiona y percibe todos sus beneficios.

b) Persona jurídica, organización de un grupo de personas que desarrollan las funciones propias de la actividad empresarial.

8.- Los trámites.

Una vez escogida la forma jurídica se procede a los trámites de crear la empresa que, aunque son pesados, no resultan complicados. Sea cual fuere la forma jurídica adoptada, hay que solicitar al Ayuntamiento o Junta Municipal correspondiente una licencia municipal de apertura (Licencia de Actividades e Instalaciones). Antes de firmar cualquier contrato de alquiler o compra, se aconseja solicitar al Ayuntamiento una consulta sobre la viabilidad de desarrollar esa actividad en ese local. Si éste requiere  reformas necesita, además, una Licencia de Obras.

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