A continuación, se adjuntan algunas dinámicas para realizar con el alumnado.
Dinámica de Inclinación Segura. Objetivo de la dinámica Inclinación Segura:
– Fomentar relaciones de confianza entre las personas.
– Reflexionar sobre cómo impacta la confianza en el trabajo en equipo.
La dinámica Inclinación Segura es un ejercicio poderoso y emocionante para que su grupo desarrolle habilidades como la confianza y la empatía. La belleza es que la mayoría de las personas no lo ven venir, hasta que reflexionan sobre lo que acaban de hacer.
Comience dando una demostración de los procedimientos correctos, antes de dividir a su grupo en parejas para probarlo por sí mismos. Pida a un voluntario (el inclinador) que se pare con los pies juntos y de espaldas hacia usted (el ‘observador’ designado).
El que se inclina se mantiene firme y coloca sus brazos sobre su pecho. El observador se posiciona con un pie delante del otro, con las manos arriba en posición de «listo» detrás de la persona que va a inclinarse hacia atrás.
Cuando este lista, la persona comienza a inclinarse lentamente hacia atrás acompañado por las manos del observador a una pequeña distancia. Al ser apoyado, el observador devuelve al caído a la posición de pie.
¡Ahora sí!. Forme parejas e invítelos a hacer el ejercicio.
Idealmente, el observador debe comenzar con las manos en la espalda de la persona que cae para generar confianza y medir por primera vez el impulso y el peso de la persona que está apoyando. Una vez recibido cómodamente, devuelva a la persona que cae a su posición de pie original.
Ahora puede repetir la acción, esta vez permitiendo que la persona que cae se incline un poco más hacia atrás, tal vez proporcionando un poco más de espacio entre la espalda de la persona que cae y las manos preparadas del observador.
Es posible que la persona que cae se incline mucho hacia atrás, pero la caída solo debe llegar hasta donde la persona que cae o el observador se sientan cómodos. De hecho, el proceso continuará hasta que el observador o el caído decidan detenerse.
Aliente a las personas, cuando sea posible, a dar un paso más allá de su zona de confort, porque aquí es donde realmente ocurre el crecimiento y el aprendizaje.
Cuando esté listo, cambie los roles y repita.
Luego, invite a las personas a formar nuevas parejas. Esto no solo refuerza sus habilidades recién adquiridas, sino que también amplían su apoyo y confianza hacia los demás.
Formar palabras: el docente dará una palabra larga con la cual se deberán formar otras palabras durante un tiempo determinado. Posteriormente, se repetirá la misma actividad pero en parejas i/o grupos. Seguramente cuanta más gente en el grupo, más palabras se formarán, ya que cada uno aporta sus ideas. ¡Extrapola esta idea al trabajo de aula!
Comunicación a través del juego “El teléfono” Entre las actividades para que aprendan sobre el trabajo en equipo, esta en particular consiste en que el alumnado forma un círculo y uno por uno se van susurrando ‘la misma’ información al oído.
Una vez que finaliza la ronda, la última persona es responsable de revelar el mensaje que comunicó la primera. Por lo general, la frase resulta equivocada.
Orden en el barco: todos los alumnos se deberán poner encima de una banco sueco o una línea dibujada en el suelo. El docente dará una directriz y todos deberán ordenarse según esa directriz. Por ejemplo: ordenarse por edades, por estatura, por colores… ¡Para añadir un poco más de dificultad, prueba a hacerlo sin hablar! Con esta dinámica podrás reflexionar sobre la importancia de la comunicación en el equipo y la importancia de ayudarse mutuamente para conseguir un mismo fin.
Alfombra reversible: El grupo se deberá colocar encima de una manta, lona o papel. Una vez estén todos encima, deberán darle la vuelta sin que nadie del grupo salga del perímetro. ¿Cómo? ¡Cada equipo encontrará su estrategia!
Jugar a “Adivina quién soy” En este juego didáctico participan dos equipos que deben competir adivinando las mímicas de un compañero. El primero en adivinar el personaje en menos de 30 segundos gana un punto, de esta misma forma todos los miembros del grupo deben participar; el primer equipo que llegue a 15 puntos gana.
Cruzando el río: Cada equipo tendrá que llegar a la meta pero para ello solo podrán hacerlo pisando un trozo de cartón, lona o colchoneta. ¿Cómo se organizarán para avanzar? ¿Existe solo una manera de hacerlo? ¿Por qué han decidido hacerlo así? ¡Es interesante que los alumnos y alumnas expliquen sus dificultades, sus errores y cómo han sido capaces de solucionarlos!
Las baldosas: El juego consiste en juntar a todos los miembros del equipo en el menor número de baldosas. ¡Una dinámica en la que tendrán que poner en juego la imaginación! ¡Puedes añadirle tiempo o alguna directriz para complicar más la actividad!
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